Scary Movie (2026)
- Young Critic

- 6 jun
- 3 min de lectura
Los Wayans vuelven, pero los chistes no

A pesar de que el cine de parodia ha dado señales prometedoras de la mano de la troupe de Lonely Island formada por Andy Samberg, Jorma Taccone y Akiva Schaffer, con títulos como Popstar: Never Stop Never Stopping (2016), Chip y Chop: Los guardianes rescatadores (2022) y Agárralo como puedas (2025), el género no ha llegado a revitalizarse del todo. Al menos no al nivel del auge que desató a principios de los 2000 Scary Movie (2000), que tanto generó el fenómeno como provocó su propia caída con sus secuelas cada vez más insulsas. Sin embargo, pese a los trece años transcurridos desde Scary Movie 5 (2013), la franquicia ha vuelto, con el equipo creativo original de los Wayans a bordo, en la confusamente titulada Scary Movie (2026).
El confuso título de Scary Movie se burla del hecho de que algunas secuelas de terror se titulan ahora igual que la primera película pese a ser una entrega posterior, como Scream (2022) y Halloween (2018). Igual que la original del año 2000, esta nueva entrega utiliza la estructura de la entrega de Scream de 2022 como base para parodiar el género de terror actual. Recuperamos personajes de la franquicia, como la paranoica protagonista Cindy (Anna Faris), su mejor amiga Brenda (Regina King) y los hermanos que también regresan: el porreta Shorty (Marlon Wayans) y Ray (Shawn Wayans), de sexualidad dudosa.
Aunque Scary Movie arranca como una parodia directa, siguiendo de cerca la secuela de Scream y aprovechando la moda de las secuelas legado que ha invadido a tantas franquicias de terror, tras el primer acto se desvía y se desmadeja. El problema de cualquier sátira, en especial una que aspira a ser metarreferencial, es que resulta difícil mantener una narración coherente y unos arcos de personaje que el espectador pueda tomarse en serio mientras, al mismo tiempo, se burla de todo ello. No es imposible, sin embargo, como dejó claro Agárralo como puedas el verano pasado. Aquella película protagonizada por Liam Neeson era una ráfaga incesante de chistes y apartes que, aun así, mantenía un hilo conductor y la coherencia de sus personajes.
Con esta Scary Movie, igual que con las últimas secuelas que la precedieron, el principal defecto es la pérdida progresiva de esa coherencia. Todo el segundo acto se siente como un batiburrillo de sketches paródicos de éxitos de terror recientes, ya sea La sustancia (2024), Terrifier 3 (2024) o Longlegs (2024), que no llevan a ninguna parte y que, de eliminarse, dejarían la historia exactamente igual. El resultado es una película que, pese a empezar prometiendo, acaba pareciendo una recopilación de sketches de los Wayans embutidos a presión, que buscan la risa menos por la construcción del chiste que por la cantidad de referencias que logran meter.
Esto no quiere decir que la película no tenga sus risas; desde luego, solté alguna carcajada en la sala. Sin embargo, la proporción entre chistes y risas es bajísima, pues la mayoría de los recursos caen en saco roto o resultan directamente aburridos. Por suerte, no abundan los gags recurrentes que se alargan eternamente y acaban dando vergüenza ajena, en lo que degeneraron las parodias que esta saga engendró, como Epic Movie: Película épica (2007) o Superhero Movie: Una película de héroes (2008). Aun así, el humor se vuelve cada vez más grosero y perezoso, hasta el punto de que la mejor reacción que llega a provocar es una ceja levantada ante un remate.
Resultó entrañable ver al reparto original prácticamente reunido de nuevo (Elizabeth Ashley es una de las pocas que no regresa), aunque quedan algo relegados, pues la película adolece de lo que aquejan a tantas otras secuelas legado: atiborrarse con una generación más joven casi idéntica, destinada a replicar a los actores veteranos de las primeras entregas. Es el caso de Olivia Rose Keegan y Savannah Lee Nassif, que interpretan a las hijas de Cindy. El resultado es que cada personaje parece un cameo en lugar de disponer de tiempo para lucirse. Faris, en particular, no logra explotar la comedia física que tan presente estuvo en su personaje en entregas anteriores.
En definitiva, Scary Movie es un reencuentro decepcionante del reparto y el equipo creativo originales, que apenas aporta comentario alguno sobre el cine de terror actual y se limita, en gran medida, a repetir la fórmula, acercándose a las peores secuelas de la saga en su falta de memorabilidad y de humor. Esto se debe sobre todo a una creciente ausencia de estructura, continuidad o cualquier hilo común, que frena el ritmo en seco. Hay aquí algunas buenas risas, pero desde luego no las suficientes como para justificar aguantar todo el metraje. La franquicia se había archivado por algo y, lamentablemente, esta nueva entrega no defiende la causa de resucitar una saga que, francamente, no tiene mucho que decir ni de lo que reírse.
3.7/10


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