Minions & Monsters
- Young Critic

- 3 jul
- 3 min de lectura
Una carta de amor a Hollywood que se gana sus plátanos

A pesar de haber puesto en marcha y sostenido económicamente un estudio de animación entero, las películas de Gru y los Minions pasaron de ser candidatas al Óscar a entregas que apenas cumplen la definición legal de película. Illumination y Universal habían recurrido a exprimir a los Minions, personajes enormemente meméticos y fáciles de convertir en merchandising, convirtiéndolos en el centro de películas con apenas argumento, más bien una amalgama de chistes de caca y pedos del peor gusto. No había habido una película decente, y mucho menos buena, en la franquicia desde Gru 2: Mi villano favorito (2013), así que ante la séptima entrega de la saga las expectativas para Minions & Monsters (2026) eran muy bajas. Y sin embargo, la película demuestra que nunca hay que prejuzgar nada.
Minions & Monsters sigue a los amarillos Minions, obsesos de los plátanos, en su búsqueda a lo largo de la historia de un amo malvado al que servir. En el Hollywood de los años veinte deciden probar suerte en la industria del cine y convertirse en estrellas de la gran pantalla. Sin embargo, cuando el sonido llega a la industria, su jerigonza incomprensible resulta la sentencia de muerte para sus aspiraciones cinematográficas. Así, los ingeniosos Minions James y Henry (todos ellos con la voz del director Pierre Coffin) deciden tomar cartas en el asunto e intentan hacer su propia película de monstruos, invocando monstruos reales al mundo.
Minions & Monsters supone un giro creativo drástico para la franquicia. Aun así, no acabo de identificar qué ha provocado el cambio. La película cuenta con el mismo equipo creativo que las entregas anteriores, con Coffin y Patrick Delage en la dirección y Brian Lynch coescribiendo el guion junto a Coffin. La única incorporación nueva fue John Powell como compositor (y la banda sonora es notablemente buena). Aun así, es como si el equipo creativo hubiera encontrado por fin una historia que de verdad les entusiasmaba contar, en lugar de una película obligada para vender merchandising de los Minions. Se percibe el amor por el cine y el viejo Hollywood en cada fotograma, salpicado de guiños y homenajes. Hay referencias que van desde los guiños más evidentes a Casablanca (1942) y Ciudadano Kane (1941), pasando por personajes que remiten a unos hermanos magnates de Hollywood al estilo Weinstein (con la voz de Jeff Bridges), hasta referencias más profundas a secuencias clásicas de El héroe del río (1928) de Buster Keaton y Tiempos modernos (1936) de Charlie Chaplin. El humor también se ha vuelto más elevado, quizás inspirado por esos dos titanes de la comedia, ya que la película se apoya más en el slapstick y el ingenio que en gags de cuarto de baño propios de parvulario.
Minions & Monsters también cuenta con un arco, una trama y unos personajes reconocibles. No son necesariamente complejos ni originales, pero sostienen a la película a través de sus distintos momentos narrativos con ritmo y estructura. Todavía hay algunos tropiezos narrativos, como una trama secundaria con un robot alienígena llamado Dort (con la voz de Jesse Eisenberg) que resulta tan aleatoria como suena y que parece añadida más para rellenar el metraje hasta los 90 minutos justos que para servir a la historia. El monstruo lovecraftiano-cthuliano de la película, Goomi (con la voz de Trey Parker), es una incorporación olvidable, y solo el monstruo naranja repleto de ojos de los carteles aporta algo parecido a un enfrentamiento memorable, junto con algún comentario gracioso sobre una masa de «ojos» que consumen a todo Hollywood.
Minions & Monsters no alcanza la profundidad emocional ni la calidad de animación de las dos primeras películas de Gru, pero es lo más cerca que ha estado ninguna de sus insulsas secuelas. Al fin y al cabo, resulta un buen rato en el cine, con chistes que funcionan y referencias cinéfilas de sobra para disfrutar. Por sorprendente que resulte escribir esta frase: esta película de los Minions vale cada plátano de la entrada.
7.0/10


Comentarios