top of page
  • substack
  • channels4_profile
  • de7d53777ccaef286dcfed7cccdcfb68
  • Threads
  • bluesky_logo
  • Instagram
Buscar

La asistenta

  • Foto del escritor: Young Critic
    Young Critic
  • hace 21 horas
  • 3 Min. de lectura

El thriller de Paul Feig se descarrila de forma salvaje y, sorprendentemente, entretenida

A pesar de haberse curtido firmando algunas de las mejores comedias de las últimas décadas con The Office (2005–2013), Parks and Recreation (2009–2015), La boda de mi mejor amiga (2011) y Espías (2015), el director Paul Feig insiste en dar un giro a su carrera. Desde 2018 lleva intentando abrirse paso en el terreno del thriller con Un pequeño favor (2018) y su secuela, Otro pequeño favor (2025). Ahora entrega su mayor éxito de taquilla dentro del género con La asistenta (2025).


La asistenta adapta la novela superventas homónima publicada en 2022. Seguimos a Millie (Sydney Sweeney), una exconvicta en libertad condicional que intenta ocultar su pasado para conseguir trabajo como asistenta interna de la adinerada familia Winchester, en Nassau, Nueva York. Sin embargo, en su situación de necesidad, Millie se ve obligada a soportar a Nina (Amanda Seyfried), una ama de casa mentalmente inestable e irascible que la manipula psicológicamente y pasa de ser afectuosa y cercana a fría y cruel aleatoriamente. El único oasis es el atractivo marido, Andrew (Brandon Sklenar), que muestra amabilidad hacia Millie y cuyo encanto resulta peligrosamente seductor.


Feig ha demostrado saber jugar con los clichés de género en sus comedias, ya sea en la buddy movie Cuerpos especiales (2013) o en la comedia de acción Espías. Sin embargo, resulta difícil entender qué tono pretende establecer en sus thrillers de aire noir. Se perciben guiños a Hitchcock y una estética que canaliza a Douglas Sirk, pero tanto Un pequeño favor como La asistenta acaban derivando en culebrones desatados. De hecho, la narrativa de La asistenta parece ir marcando casillas tanto de las telenovelas mexicanas más recicladas como de los melodramas empalagosos de Hallmark. El resultado es un latigazo tonal capaz de provocar tortícolis al espectador. El batiburrillo está construido de forma tan desordenada, con un desprecio creciente por la coherencia, la continuidad tonal o cualquier atisbo de realismo, que termina resultando entretenido simplemente observar cómo el despropósito se desmorona. Me costaba mantener la cara seria con cada nuevo giro plagado de clichés, o con la narración en voz en off que aparece en dos escenas para no volver a escucharse jamás.


Lo curioso de la deriva de La asistenta hacia el descarrilamiento cinematográfico es que supera la etiqueta de «mala película» para instalarse en la de «tan mala que es buena». La película ofrece el mismo tipo de entretenimiento que los culebrones: se disfruta más en compañía, comentando y riéndose de las decisiones creativas, que tomándose la historia en serio. Por desgracia, no parece que esa fuera la intención de Feig, ya que la dirección y el montaje no están pensados con ritmo cómico. Tal vez el director estadounidense simplemente no tenga la contención necesaria para abordar el drama y debería apoyarse en aquello que mejor sabe hacer: la comedia.


La confusión en la dirección se hace especialmente evidente en la forma en que Feig maneja a los actores, algo que ya ocurría en Un pequeño favor, donde cada intérprete parecía estar actuando en una película distinta. En La asistenta, Sweeney afronta su papel con la máxima seriedad posible, mientras que Sklenar parece convencido de estar en una película navideña de Hallmark. Solo Seyfried entiende el enfoque irónico necesario para sobrevivir al guion, ofreciendo una interpretación perfectamente pasada de rosca que habría hecho sentirse orgullosa a Thalía.


En definitiva, La asistenta es un auténtico caos de película, con tonos enfrentados, interpretaciones dispares y una trama risible. Feig pierde por completo el control de la dirección, pero, paradójicamente, ese caos espectacular se convierte en su propia forma de entretenimiento y, a su manera, logró que no mirara el reloj ni una sola vez durante la proyección.


5.9/10

Comentarios


About Young Critic

logo 4_edited.jpg

I've been writing on different version of this website since February of 2013. I originally founded the website in a film-buff phase in high school, but it has since continued through college and into my adult life. Young Critic may be getting older, but the love and passion for film is forever young. 

Review Library

Tags

© 2013 by Young Critic. Powered and secured by Wix

bottom of page